/ Oficio de palenque

Disciplina de piedra y tiempo

El mezcal campesino rechaza prisas químicas. Cada tanda responde al ciclo solar, la humedad de Matatlán y la maduración exacta de piñas silvestres seleccionadas a mano.

Cuatro fases

Transformación en tierra

01
02
03
04

Corte de jimador

Horno subterráneo

Molienda en tahona

Fermentación en tina

Selección en ladera de agaves maduros de ocho a doce años. Deshoje manual a ras del corazón vegetal para evitar taninos amargos en la cocción.

Cocción lenta de cinco días bajo tierra con leña de encino local y piedras de río al rojo vivo, sellado hermético con mantas y tierra húmeda.

Trituración lenta de las piñas cocidas bajo una rueda monolítica de cantera volcánica para desgarrar las fibras sin pulverizar la pulpa.

Reposo de siete a diez días en tinas abiertas de madera de pino, activado únicamente por levaduras nativas del ambiente oaxaqueño.

Fuego y vapor

Doble destilación lenta

El mosto fermentado entra al alambique de cobre martillado con leña baja y constante. Separamos rigurosamente puntas y colas en dos destilaciones sucesivas para retener únicamente el corazón del destilado.

Este corte preciso preserva los aromas herbales del maguey y la mineralidad de la tierra, entregando una graduación natural equilibrada sin gota de agua añadida al embotellado.

La prueba está en copa

Embotellamos en origen por lotes numerados de menos de seiscientos litros. Cada botella consigna el maestro destilador, el paraje y la variedad de agave cosechada.